Juan Horta
En un sur abrasado por una ola de calor persistente, La calor entrelaza presente y pasado para construir una historia sobre la culpa, la herencia del crimen y la fragilidad de la memoria. Entre el ámbito urbano y un pasado rural marcado por silencios y violencia latente, la novela compone un relato coral donde lo doméstico convive con la superstición, la fe desbordada y la tensión de clase.Una familia atravesada por la cárcel y la culpa, un cortijo habitado por señoritos decadentes y comunidades al borde del estallido social conforman un fresco narrativo en el que lo íntimo y lo colectivo se contaminan. A través de una escritura áspera y poética, precisa y atmosférica, la obra desdibuja los límites entre lo racional y lo alucinado, haciendo que lo cotidiano se vuelva inquietante bajo el peso insoportable del calor. 10