García González, Enrique
Filosofía de los tiempos futuros puede ser definida como una obra de plenitud mental, si bien un tanto desconcertante, en el sentido de que no siempre se acierta a comprender lo que en el momento culmen de su creación atendía a un momento de inspiración donde todo era claro, y después ya no tanto. Aun así, cabe destacar una línea argumental del lenguaje y del pensamiento, más bien del pensamiento que utiliza un lenguaje, que define plenamente el contenido y el sentido de este trabajo: es una reflexión sobre la interacción entre el poder y la libertad, o entre la libertad y el poder, a partes iguales, planteando que ambos son elementos necesarios y recíprocos a fin de entender el universo y nuestra existencia. Este es, grosso modo, el argumento fundamental de la obra. Luego viene todo lo demás: la conciencia, la consciencia, la filosofía, la ética, el arte, el futuro… Todo cuento constituye un ecosistema de la mente que juega a armonizarse en pos de su naturaleza esencial y constituyente, que lucha denodadamente por estar a la altura de los tiempos. Empero, para nada podemos siquiera jugar a interpretar esta obra como un todo acabado; más bien es un esbozo por el cual intuirnos, pensarnos, sentirnos, hermanarnos en un proyecto de sublimidad transcendente que se llama yo mismo y el mundo con vosotros. Que no es poco. Y seguir intentándolo, ¡que es muchísimo!